- ¡Bolinche desleal tosco!
(al botones dócil) ¡Leches!
- Hostal doble “Lince Seco”.
Sencillo techo, sabedlo;
dosel, colcha, bisón, tele…
- ¿Este snob? Celdilla ocho.
***
Costilla de lechón (sebo),
el denso bistec, alcohol
(botellín, los de cosecha);
centollo, oblea… ¡Chis! Sed.
***
La Chelo: “sensible, docto,
bolsista de coche lleno
de billetes, con las ocho.
¡Dichoso contable Esell!”
***
El chico de los tablones.
***
El chico de los tablones.
***
Vos, postor bardo;
bravo, post sordo...
¡Probad vosotros!

¡Muy buenos!
ResponderEliminarLos anagramas enganchan.
Muy ingenioso, Tablones, no le sabía tan aficionado a la poesía experimental, que es cosa de comunistas :-)
ResponderEliminarBienvenido, De mi honor breve, y gracias (al fin y al cabo fuiste tú quien me inspiró para hacer un post sobre anagramas, jejeje).
ResponderEliminarLinear, otro día ya publicaré con un romance, un soneto u otras composiciones poéticas más castizas de ésas que tanto le gustan ;-)
De todas formas, en mi defensa diré que todos los versos respetan una métrica de ocho sílabas. Y aún hay más: en la primera composición hasta conseguí hacerlos rimar en asonante (8a/8b/8c/8c/8b/8a). Dígame, ¿podría un comunista hacer algo así? Jajajaja.