Hay una fotocopiadora averiada. Y una P.A.S. que ha sacado del cajón los leggins amarillos, la falda estampada de flores y la ilusión por aprobar las oposiciones algún día. La ilusión por poder gritarle al imbécil encorbatado que parte el bacalao en el departamento "que te prepare el café tu puta madre".
Hay una americana colgada en una silla. Y un profesor sofocado contando chistes en mangas de camisa. Y un chino con gafas de pasta que recita con voz monocorde el artículo 36 de la Ley de Sociedades de Capital. Y un reloj media hora adelantado que traslada la lección a la cafetería.
Hay varios corros de sillas en la terraza exterior de la cafetería de Derecho. Y envites a grandes. Y piropos a chicas. Y cervezas a pares. Y camisas a juego.
Hay un banco bajo las ramas de un pino. Y en él una pareja de adolescentes sentados a horcajadas, destilando sudor y caramelo. Provocando los celos del sol con los besos que antes reservaban para el calor del portal.
Hay un agujero en el césped del jardín. Y un perdedor que presiona la tierra con los dedos con delicadeza. Plantando tres tallos de bambú de la suerte. Deseando que la suya cambie pronto. Con la fe resignada del que ya no tiene nada que perder.
Hay unos aspersores que sisean crispados. Y un jardinero pasando el cortacésped por el campo de rugby. Y dos atletas en pantalón corto, describiendo elipses en las calles amarillo y grana. Y dos sombras negras que los persiguen.
Hay un cielo azul intenso. Y en lo más alto un sol turquesa. Y no tan alto, una luna media en forma de "D" que ha salido a pasear a la hora del té. Y debajo un niño que la señala con el dedo. Y al lado un padre que le explica con voz suave que la luna miente y algunos desconocidos también.
Hay un bol de fresas con nata sobre la mesa. Y un rehén dado a la fuga sentado frente a él, con rasguños en brazos y piernas. Saboreando la victoria en el balón prisionero. Respirando el olor del mercurocromo.
Hay un paquete de pañuelos vacío. Y una rubia pecosa aprendiendo a estornudar frente a un espejito de maquillaje. Inventando una alergia que justifique su sonrojo cada vez que le dirige la palabra el compañero del despacho de al lado.
Hay un taxi con la ventanilla bajada. Y dentro un taxista dicharachero hablándole a la luna. Y en la luna el papelito de la ITV. Y en la guantera una foto de sus dos hijos.
Hay una bicicleta con las ruedas bien hinchadas. Y encima un ciclista con el corazón desinflado que aprieta el móvil contra las mallas. Pedaleando con furia, al ritmo de Linkin Park. Esperando una llamada, una explicación que no llegará.
Hay tantas historias que cada día se tallan en la corteza de los árboles, tantas estrellas sin nombre de pila, tantos colores por patentar y tantas formas anónimas de renacer, que no caben en el cielo suficientes nubes grises para hacernos olvidar que todos los días del año, en algún lugar del mundo, es primavera.

Enhorabuena, Chico de los tablones, es un texto precioso, muy romántico y lleno de imágenes y metáforas magníficas. Me ha traído muchos recuerdos en mis tiempos en la facu de Derecho de Valladolid. Le envidio la creatividad, que tantas veces echo de menos en mis escritos de prosa casi notarial, Este tipo de posts me parecen muy bonitos y diferentes. Un saludo y espero que sus proyectos académicos y profesionales vayan viento en popa.
ResponderEliminar¡Gracias, Al Neri! Últimamente también yo noto cómo mi creatividad agoniza, ahogada en hechos imponibles, exenciones y no sujeciones... ¡Es todo tan aséptico! Creo que por eso escribí este post: necesitaba escribir porque sí, lo que me saliera, por desconectar de todo, para recordar que el lenguaje sirve para algo más que conectar hechos y consecuencias jurídicas.
ResponderEliminarEn cuanto a mis proyectos, el próximo 19 de mayo tengo mi primera toma de contacto con el mundillo del opositor. Ya le contaré más detenidamente vía e-mail.
Espero que todo siga bien por Valladolid y que aproveche el buen tiempo de estos días para hacer birdwatching.
Un saludo y cuídese.
Hola Antonio. No te voy a negar que llegué hasta aquí buscando saber qué tal te iba y me ha sorprendido encontrarme esta entrada de wiosna_w_paryzu.
ResponderEliminarSinceramente, creo que tu relato no podría ir mejor a ese título y me alegro que aún recordases lo que significaba :-)
Tienes mucho talento y me alegro que hayas dado el paso de compartirlo
Hola, Sonia.
ResponderEliminarMe alegra que hayas llegado hasta el refugio donde escribo mis tonterías. Para un chico que vive rodeado de palabras grises que no significan nada (control de gestión, dirección estratégica, planificación de inventarios, etc) es importante no olvidar aquéllas que un día tuvieron significado y vida propios :-)
Espero sinceramente que todo te vaya bien. Por mi parte, no sé si seré capaz de hacer caber cuatro años de mi vida en un e-mail, pero creo que te lo debo.
Estaría bien recibirlo, espero que esta vez finalmente me lo mandes... que lo llevo esperando desde que me lo dijiste hace algunos años ;-)
EliminarAl final me cree un nuevo correo de gmail (mendozadejaen), así que ya sabes donde encontrarme.
Sencillamente increíble.
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